sábado, 30 de octubre de 2010

Una ciudad dentro de otra ciudad: Netzahualcóyotl

Antes Nezahualcóyotl era pobre. No había muchas tierras que comprar, los afortunados que adquirían algún terreno en Neza, cada que salían a la calle, lo hacían con miedo a que los arrojaran como perros y no les devolvieran sus pertenencias, los despojaban con violencia. Los policías sobornables abusaban de las personas que se encontraban en esta ciudad. 
Hasta que Carlos Hank se propuso un proyecto. No extender más Nezahualcóyotl, poner drenaje, agua y luz, pavimentar. Comenzó por contratar quien pavimentara todas las calles, quien se llevará los montones de tierra que había. Convenció a una constructora, les propuso que mientras ellos trabajaban, es decir, se organizaban. Se llevarían varios meses, mientras el conseguiría el dinero. Nezahualcóyotl tenía un presupuesto de 20 millones de pesos para un millón de habitantes. 
Hank asistió a un banco les pidió un préstamo de 50 000 pesos. Cuando comenzaron el proyecto volvió a pedir prestado otros 50 000 pesos, el banco no se lo pudo negar ya que el dijo, que les pagaría si le prestaban más dinero. Accedieron obviamente. 
Comenzaba haber agua, la compañía de luz facilito todo para los habitantes. 
El proyecto estaba dando resultado. Llevo a algunos diputados para que vieran el avance, todos creían que los habitantes los agredieran sin embargo la sorpresa que se llevaron al ver que, solo se acercaban para ver como iba el avance en su ciudad.
Benítez a bordo de una camioneta dijo: otra vez subiendo y bajando las montañas, hablando, yendo al encuentro de esas ciudades, de esos pueblos, de esas gentes.